Consejos para manejar la lumbalgia

El lumbago o lumbalgia, es una de las patologías mas invalidantes que padece la población durante el periodo agudo de las mismas. Cuando hablamos de lumbalgia nos referimos a dolor que aparece en la zona lumbar, que puede ser irradiado o no.

Este tipo de dolor esta muy relacionado con la presencia de alguna patología musculo esquelética a nivel lumbar, ya sea causado por alguna hipertonía muscular, una disminución de la movilidad de ese tramo vertebral, debido a la aparición de alguna afectación discal (hernias, protusiones…) o bien debido alguna afectación ósea como artrosis o fracturas.

A veces, el dolor lumbar puede ser indicativo de alguna patología visceral, como infecciones de orina o alguna patología ginecológica, por lo que es importante acudir al profesional de la salud correspondiente que pueda hacer un correcto diagnostico diferencial y establecer un correcto tratamiento.

En este artículo vamos a intentar dar una serie de sencillas pautas para esos primeros días de dolor después de un gran esfuerzo, para poder así hacer el dolor mas llevadero:

 

1)Termoterapia: Ayudándose de una manta eléctrica, un saco de semillas o algún dispositivo similar, colóquese calor en la zona de dolor durante un máximo de 20 minutos, 3 veces al día.

 

2) Medicación: Como hemos dicho anteriormente, es necesario acudir al médico cuando este cuadro aparece, por lo que será primordial seguir las pautas de medicación que este nos indique.

 

3) Reposo: Aunque hay una falsa creencia de que el reposo mejora los cuadros agudos, se ha demostrado que en la lumbalgia, un reposo prolongado puede empeorar el cuadro e incluso favorecer que aparezca de nuevo. Solo en casos en los que el dolor sea muy fuerte esta indicado el reposo relativo, pero no mas de tres días.

 

4) Actividad: Es fundamental comenzar a moverse en cuanto el dolor lo permita de forma suave. Es importante evitar realizar movimientos bruscos que exacerben el dolor, así como evitar cargar peso o hacerlo adoptando malas posturas. El ejercicio suave como el Pilates o la natación, son fundamentales para la mejora del lumbago y para evitar su reaparición.

 

Cómo mejorar mi esguince de tobillo

El esguince de tobillo es una de las patologías músculo esqueléticas más frecuentes tanto para el deportista como para la población en general, presentándose en el 30 % de las lesiones deportivas causando pérdida considerable de tiempo por discapacidad, y un coste elevado en la atención médica.

La lesión más frecuente se presenta en el ligamento lateral en el 85% de los casos, 10% comprometen la sindesmosis y 5% el ligamento deltoideo. El esguince de tobillo se clasifica en 3 grados dependiendo de las características clínicas y de los hallazgos del examen físico.

Es necesario que tras el diagnóstico de esguince de tobillo y una vez aplicadas las pautas de tratamiento según el grado del esguince por parte del traumatólogo, de forma progresiva comencemos a realizar potenciación de la musculatura que influye en la movilidad del tobillo.

Estos ejercicios permitirán, una vez pasada la fase aguda del esguince en primer lugar, ir aumentando de forma progresiva la estabilidad del mismo. Estos ejercicios deben realizarse sin provocar dolor y dentro del rango de movimiento que la lesión permit

3 Ejercicios para fortalecer mi tobillo tras un esguince:

Cada ejercicio se realizara en 3 series de 15 repeticiones cada una. (3×15)

1. Resistencia a la flexión plantar:

Nos colocamos sentados con las rodillas estiradas y la espalda recta. Colocamos la cinta en el pie y sujetando los extremos, colocamos el pie en una posición de flexión dorsal (los dedos hacia mi). Levaremos la punta del pie hacia el suelo, sin mover los brazos.

Si queremos trabajar sobre el soleo más incisivamente, colocamos el miembro inferior en una ligera flexión de rodilla para inhibir los gemelos.

ejercicio 1 esguince tobillo

2. Resistencia a la flexión dorsal:

Colocaremos la banda atada a algo frente a nosotros y a su vez al dorso del pie y realizamos una flexión dorsal contra resistencia.

ejercicio 2 esguince tobillo

3. Resistencia a la inversión:

Colocamos  el theraband alrededor del pie y lo amarramos a algún objeto que se encuentre en el lado externo del pie. Llevaremos el pie hacia abajo y hacia dentro.

ejercicio 3 esguince tobillo

 

4. Resistencia a la eversión:

Colocamos el theraband alrededor del pie y lo amarramos a algún objeto que se encuentre en el lado medial del pie. Llevaremos el pie a flexión dorsal  y hacia externo, contra resistencia de la banda.

ejercicio 4 esguince tobillo

 

Todo tratamiento debe ser supervisado por su profesional de la salud antes de ser realizado en el domicilio para evitar el agravamiento de la lesión.

Bibliografía:

1. American orthopaedic foot and ankle society. How to Strengthen Your Ankle After a Sprain.

Enfermedad de Menière

La enfermedad de Menière es un trastorno que depende de muchos factores. Se debe a una acumulación de liquido en el interior del oído (en el conducto coclear y en los órganos vestibulares del oído interno). Esta enfermedad se asocia principalmente a componentes hereditarios, por lo que la historia clínica del paciente puede orientar al medico hacia el diagnostico de la misma.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

La enfermedad de Menière se caracteriza porque el paciente describe haber tenido dos o mas episodios de vértigo espontáneo con una duración de entre 20 minutos y 12 horas.

Debemos recordar que el vértigo se describe como una ilusión rotatoria de movimiento, la cual el paciente puede describir con frases como “la habitación me da vueltas”. Se diferencia del mareo en que el paciente describe que es el medio externo el que se mueve, pero él está quieto.

Algunos enfermos pueden experimentar episodios de vértigo que dura segundos o minutos, desencadenado por sonidos de alta intensidad y baja frecuencia (fenómeno de Tullio) y por cambios de presión. Estos episodios suelen ocurrir más tardíamente en la enfermedad.

Además de las crisis de vértigo, pueden ocurrir crisis de pérdida brusca de los reflejos vestíbulo-espinales que originan caídas o, menos frecuentemente, latero pulsión. Estas crisis duran unos segundos o, más raramente, minutos y se denominan crisis otolíticas o crisis otolíticas de Tumarkin.

 Otro síntoma que deben presentar los pacientes para que el diagnostico se pueda realizar correctamente es que, a través de una audiometría, el audiólogo u otorrinolaringólogo haya detectado una alteración en la audición, con unas características especificas de la enfermedad de Menière.

El paciente puede sufrir síntomas auditivos fluctuantes como acúfenos (ruidos) o sensación de tener el oído ocupado por alguna sustancia (plenitud) después de las crisis de vértigo en el oído afecto.

Es importante que el paciente realice una visita al otorrinolaringólogo especialista en vértigo o al neurólogo, para descartar que estos síntomas no se relacionen con otra enfermedad que pueda estar debutando de la misma forma.

Neuritis vestibular

Hoy en día, la incidencia del vértigo (o patología vestibular), alcanza aproximadamente un 30% de la población. En este artículo vamos a abordar una de las patologías mas frecuentes que provocan este síntoma, la neuritis vestibular, ya que es uno de los problemas vestibulares más frecuentes que encontramos en las consultas de otorrinolaringología, atención primaria y urgencias del Hospital Dr. López Cano. 

¿A qué se debe?

La neuritis vestibular es una alteración vestibular periférica (del oído interno) habitual y es la tercera causa más frecuente de vértigo periférico en adultos. Se caracteriza por una pérdida vestibular unilateral aguda con vértigo, náuseas y vómitos repentinos seguidos de un período de inestabilidad y la ausencia de trastornos a nivel de otros pares craneales (lo cual debe de ser valorado por un profesional, ya que un mal diagnóstico podría enmascarar otro tipo de patología).

Si bien la etiología de la enfermedad continúa siendo desconocida, se cree que podría deberse a la reactivación de un virus HSV tipo 1, el cual atacará al nervio vestibular quien se encarga de transmitir la información en lo que respecta al equilibrio. La enfermedad ocurre aproximadamente en 3.5 por cada 100.000 individuos. En clínicas especializadas en trastornos vestibulares, esto representa entre el 3 y el 10 por ciento de los casos. No hay predominio con respecto al sexo, y aunque puede darse a cualquier edad, se presenta con mayor frecuencia entre los 30 y los 60 años.

 

¿Qué especialista puede ayudarme?

SIEMPRE que un paciente refiera síntomas de vértigo, es necesario que acuda a un profesional con formación para dichas patologías. Si el vértigo fuera muy agudo, podría ser atendido en una unidad de urgencias o atención primaria, para así poder descartar cualquier patología del sistema nervioso central, pero lo idóneo sería que la atención fuera realizada por un otorrinolaringólogo especializado en vértigo.

¿Qué tratamientos hay?

  • Medicación: siempre pautada por el médico y con revisiones periódicas.
  • Rehabilitación vestibular: La rehabilitación vestibular (RV) consiste en ejercicios que tienen como objetivo maximizar la compensación del sistema nervioso central por la patología vestibular, de esta forma se acelera la compensación laberíntica, aumentando y/o mejorando la actividad de los otros dos sistemas (visual y propioceptivo) que intervienen en el sistema del equilibrio. Se ha demostrado que los ejercicios vestibulares son eficaces para mejorar los síntomas y el funcionamiento, medido por una variedad de puntuaciones basadas en los síntomas y en el examen físico de los pacientes con lesión vestibular periférica unilateral.

Ejercicios respiratorios

Una de los grandes miedos establecidos hoy en día con respecto al coronavirus es que su sintomatología sea incapacitante, por lo cual, en el artículo de este mes, queremos ofrecerles un programa de ejercicios sencillo para mejorar la respiración en pacientes que padecen o han padecido la COVID-19, la cual mejorará la capacidad respiratoria y nuestra movilidad torácica:

ejercicios de respiracion covid

1. Respiración abdómino-diafragmática.

Debe estar acostado en una cama inclinada alrededor de 30-45º. Coloque toda la planta de sus pies sobre la cama. Doble las rodillas alrededor de 90º. Coloque las manos sobre su vientre. Inhale lentamente por la nariz y exhale por la boca. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen.
CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

2. Espiración con labios fruncidos.

Debe estar acostado en una cama inclinada alrededor de 30-45º. Coloque toda la planta de sus pies sobre la cama. Doble las rodillas alrededor de 90º. Coloque las manos sobre su vientre. Inhale lentamente por la nariz. Exhale por la boca con los labios fruncidos. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen.
CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

3. Respiración con expansión costal y elevación de brazos.

Debe estar acostado en una cama inclinada alrededor de 30-45º. Coloque toda la planta de sus pies sobre la cama. Doble las rodillas alrededor de 90º. Coloque las manos sobre la cama. Inhale lentamente por la nariz y levante las manos al mismo tiempo. Exhale por la boca y baje los brazos hacia la cama. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen.
CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

4. Espiración con labios fruncidos.

Acuéstese sobre su lado derecho en una cama inclinada alrededor de 30-45º. Coloque una almohada entre las rodillas para una posición más cómoda. Coloque toda la planta de sus pies sobre la cama. Doble las rodillas alrededor de 90º. Inhale lentamente por la nariz y levante la mano izquierda al mismo tiempo. Exhale por la boca y baje el brazo hacia la cama. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen.
CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

5. Respiración abdómino-diafragmática.

Siéntese en una silla y coloque su mano sobre su vientre. Contraiga el suelo pélvico (como si estuviera aguantando la orina) y el core (intentando unir el ombligo a la espalda) mientras mantiene su cuerpo recto. Inhale lentamente por la nariz. Exhale por la boca. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen.

CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

6. Espiración labios fruncidos.

Siéntese en una silla y coloque su mano sobre su vientre. Contraiga el suelo pélvico y el core mientras mantiene su cuerpo recto. Inhale lentamente por la nariz. Exhale por la boca con los labios fruncidos. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen.

CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

7. Respiración costo-diafragmática.

Siéntese en una silla y coloque sus manos sobre sus costillas. Contraiga el suelo pélvico y el core mientras mantiene su cuerpo recto. Inhale lentamente por la nariz. Exhale por la boca. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen y la caja torácica.

CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

8. Expansión costal apertura de brazos.

Siéntese en una silla y coloque las manos sobre sus muslos. Contraiga el suelo pelvico y el core mientras mantiene su cuerpo recto. Inhale lentamente por la nariz y levante las manos al mismo tiempo. Exhale por la boca y baje los brazos hacia los muslos. Durante el ejercicio, intente respirar llenando el abdomen y la caja torácica.

CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

9. Respiración coordinada con elevación de pierna

Colóquese de pie al lado de una silla. Ponga una de sus manos en la silla para un mayor equilibrio. Levante la rodilla derecha hacia el pecho inspirando hasta que el muslo quede paralelo al suelo. Regrese a la posición inicial espirando y realice el ejercicio con la otra pierna. Mantenga el movimiento durante el tiempo requerido.

CONSEJOS: No debe sentir dolor durante el ejercicio. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

Prevención de la caída en el anciano

El envejecimiento se ve asociado a una mayor probabilidad de padecer caídas, siendo estas uno de los grandes síntomas geriátricos y provocando un problema para la salud pública con grandes consecuencias económicas y médicas.
Las caídas pueden ser el primer indicador de un problema grave, ya que son una de las primeras causas de: lesiones, incapacidad, institucionalización y fallecimiento.

¿Es muy frecuente?

La etiología de la caída en el adulto mayor es multifactorial, se han identificado factores de riesgo condicionantes como la edad, alteraciones del equilibrio, presencias de dos o más enfermedades crónicas, inactividad física previa, aislamiento, enfermedades neurológicas, así como factores precipitantes entre los que se encuentran la fiebre, el desequilibrio hidroeléctrolítico, los cambios de residencia y entorno entre otros.

Aproximadamente el 15% de las caídas resultan en un daño físico severo que requiere tratamiento médico. De éstas, el 10% son daños severos (ej. traumatismo craneoencefálico, hematomas cutáneos extensos, lesión de partes blandas o musculoesqueléticas) y entre el 3 y 5% cursan con fracturas. De las fracturas, las más serias son aquellas que comprometen la cadera. Si bien estas conforman sólo el 1% del total, la caída es tan altamente prevalente, que el número absoluto de fracturas es grande. Las caídas son más frecuentes en mujeres aunque a medida que pasan los años la tendencia es a igualarse.

¿Porqué se produce más en ancianos?

• Disminuye la velocidad (es lo más común), la velocidad es menos en la mujer.
• Disminuye la longitud de zancada y aumento de su anchura, la longitud es más pequeña en la mujer.
• Disminuye la longitud del paso.
• Disminuye el número de pasos por minuto.
• Disminuye el ángulo del pie con el suelo.
• Necesitan mantener los dos pies apoyados más tiempo.
• Pérdida del balanceo de los brazos.

¿En las manos de qué profesional debo ponerme?

El médico rehabilitador restablece un programa de ejercicios que sigue estos puntos, los cuales los realizara un fisioterapeuta junto al paciente:

Acondicionamiento físico general:
Un programa equilibrado de acondicionamiento físico incluye actividades para lograr cada uno de los tres objetivos de la buena salud: incremento en la flexibilidad, fortalecimiento y aumento de la resistencia cardiovascular. Si bien los beneficios del ejercicio son innumerables, se deben considerar las limitaciones y contraindicaciones para este grupo de edad.

¿Qué recomendaciones puedo seguir para disminuir los riesgos en casa?

• Iluminación y mobiliario no adecuado.
• Alfombras.
• Suelo deslizante.
• Baños sin barras de sujeción.
• Desorden: objetos y cables por el suelo.
• El paciente debe de realizar más ejercicio.
• Mantenerse activo.
• Tome sólo los medicamentos que su médico le ha recetado.
• Coma bien, rico y sano.
• Los alimentos ricos en calcio son excelentes para sus huesos.
• Visite a su oftalmólogo al menos una vez al año.
• Cuide sus pies.
• Utilice zapatos cómodos.
• Uso de auxiliares de la marcha en terreno irregular.
• Escalera apropiada con barandal.
• Jamás utilice chanclas.
• En casa todo a mano y bien iluminado, para evitar tropiezos.
• Utilizar antideslizantes en el baño.
• Fijar bien las alfombras al suelo.
• No levantarse de la cama sin encender la luz.
• No subirse en sillas.
• Apoyo psicológico en caso necesario.

Protusiones y hernias discales

Es muy frecuente en consulta la llegada de un paciente que aquejado de un dolor (ya sea cervical, dorsal o lumbar), acude a nosotros portando una prueba de imagen, normalmente una resonancia magnética. Las lesiones sobre las que vamos a hablar en este artículo son las más frecuentes entre otras muchas, pero crean dudas entre los pacientes sobre sus diferencias, sintomatología y lo que se debe o no realizar.

¿Qué es un disco intervertebral?

hernia discalLa columna vertebral esta formada por 26 huesos, llamados vértebras, las cuales le dan soporte al tronco y a su vez protegen la medula espinal, fundamental para la vida, la cual corre por su cavidad central.

Para separar cada una de ellas, aparece una estructura que llamaremos disco intervertebral el cual, como su propio nombre indica, tiene forma ovalada y esta relleno de un liquido gelatinoso.

Esta textura proporciona amortiguación a los impactos que pueda sufrir la columna y además, en su parte más externa cuenta con un anillo fibroso que lo refuerza.

Los discos intervertebrales permiten la flexibilidad de la columna y actúan como amortiguadores durante las actividades diarias tales como caminar, correr y saltar.

¿Qué diferencia hay entre una hernia y una protusión?

¡Es muy fácil!

Una protusión discal consiste en el abombamiento de la “envuelta fibrosa” que rodea el disco intervertebral, mientras que una hernia discal consiste en la salida de parte del núcleo que anteriormente llamábamos gelatinoso,  a través de una fisura en la “envuelta fibrosa” del disco.

Si tengo una lesión discal, ¿por qué me duele en otro sitio?

A causa de una lesión o distensión, el disco puede romperse, dando lugar a una presión o inflamación sobre el nervio raquídeo con el que se relaciona. Esto puede llevar a que se presente dolor, entumecimiento o debilidad, muy característicos de las lumbalgias.

La parte baja (región lumbar) de la columna es el área más comúnmente afectada por una hernia de disco. Los discos del cuello (cervicales) están en la segunda área más comúnmente afectada. Los discos de la espalda alta y media (torácicos) muy pocas veces están comprometidos.

Una hernia discal es una causa de radiculopatía. Esta es una enfermedad que afecta las raíces nerviosas de la columna. Dichas raíces nerviosas parten de un punto central de la medula, para llegar a las partes más distales de las extremidades, por lo que, una vez afecto dicho segmento, todo su recorrido puede verse afectado, pudiendo llegar a provocar síntomas en zonas lejanas a la lesión.

¿Debo quedarme en la cama, o moverme?

Ante todo es fundamental consultar con su fisioterapeuta para que le paute el tratamiento y las pautas correctas.

En el lumbago común el reposo en cama (acostado boca arriba sobre una superficie firme, con las caderas y rodillas dobladas) debe limitarse a los primeros momentos con dolor intenso al moverse, generalmente entre dos y cuatro días. No es eficaz permanecer en cama durante mucho más tiempo, y sin embargo se sabe que es beneficioso para los pacientes mantenerse activos: mejoran más rápido los síntomas y disminuye el riesgo de que se haga crónico.

Aplicar calor moderado en la zona puede ayudar a mejorar la incomodidad y el dolor, pero no es indispensable en el tratamiento. Puede hacerse en forma de duchas calientes o un paño caliente, con cuidado para no provocar quemaduras en la piel.

LA OBESIDAD, ¿CÓMO TRATARLA?

Según el último estudio nutricional de la población española, el 31,6% tiene sobrepeso y los pacientes con obesidad han aumentado hasta a un 22%. Los datos son preocupantes en todo el territorio nacional, pero es Andalucía, la comunidad que lidera las estadísticas con el 26,7% de la población.

El exceso de grasa corporal en nuestro cuerpo aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, presión arterial alta y diversos tipos de cáncer. La obesidad representa un problema grave para la salud y como tal hay que tratarlo.

Entre las causas que contribuyen al sobrepeso y a la obesidad están la predisposición genética, el estilo de vida sedentario, el metabolismo, la alimentación inadecuada, la falta de hábitos y las hormonas.

Nuestros especialistas en sobrepeso y obesidad basan su diagnóstico en diferentes factores:

Edad, peso, antecedentes médicos y familiares, hábitos alimenticios, ejercicio, estabilidad emocional e índice de masa corporal (IMC). Éste se calcula dividiendo el peso en kilogramos y la altura en metros cuadrados. Cuando el IMC es igual o mayor que 30 estamos ante un paciente con obesidad y, si es superior a 35 estamos ante un caso de obesidad extrema o más comúnmente conocida como obesidad mórbida.

El objetivo de nuestros tratamientos contra el sobrepeso y la obesidad está orientado a cambiar completamente nuestro estilo de vida y nuestra mente, y mantenerlo en el tiempo. Buscamos la salud y el bienestar a largo plazo. La pérdida de peso debe ser “saludable”, y para ello requiere un compromiso por parte del paciente. Éste debe QUERER CAMBIAR! No supone un cambio temporal, supone convertirse en otra persona.

Nuestra consulta de sobrepeso y obesidad ubicada en el Hospital Dr. López Cano, cuenta con un equipo multidisciplinar compuesto por digestivos, endocrinos, internistas, nutricionistas y psicólogas, así como un equipo de atención al paciente 24/7 que vela por el bienestar de nuestros pacientes. A través de consultas presenciales pautadas acorde al perfil del paciente, el paciente comienza una dinámica de cambio de hábitos y estilo de vida, la cual se traduce en pérdida de peso y sobretodo SALUD.

Dependiendo de la pérdida de peso de cada paciente, existen diferentes técnicas de ayuda. Éstas suponen un “EMPUJÓN”. Ayudan a facilitar la pérdida de peso sin pasar hambre y de manera rápida. Esa pérdida inicial nos llena de autoestima, pues subirse a la báscula y ver resultados día tras día nos anima a apoyar más el plan de tratamiento con ejercicio, dieta y cambio de mente.

Entre las técnicas de apoyo más recurrentes realizadas en el Hospital Dr. López Cano se encuentran:

  • Balón ingerible: balón blando que se coloca en el estómago a través de la boca tragando una cápsula. Es un tratamiento no quirúrgico que ayuda a perder entre 8kg y 15kg.
  • Balón intragástrico: globo de silicona que se coloca por vía endoscópica y se rellena con suero fisiológico. Puede optarse por una duración de 6, 9 o 12 meses. Dependiendo del tipo de balón y su duración, la pérdida de peso irá desde los 20 a los 30kg.
  • Manga endoscópica o Método Apollo: Reducción de estómago a través de endoscopia, sin cicatrices. Indicado para pérdidas de peso entre 25 y 30kg
  • Sleeve o tubo gástrico: procedimiento quirúrgico de extirpación de una sección del estómago para reducir su capacidad. Este tratamiento está indicado para pacientes con obesidad extrema con IMC entre 40 y 50, pacientes jóvenes y sin reflujo gástrico.
  • Bypass gástrico: reducción del estómago y malabsorción de la grasa. Esta técnica se indica a pacientes con IMC a partir de 50, con reflujo gástrico, diabéticos o de edad avanzada.

Síndrome del túnel carpiano

A lo largo de los años, en el hombre, gracias a los distintos desempeños y a la constante especialización de sus tareas, la mano ha adquirido un papel fundamental en las actividades de la vida diaria, así como en las relaciones sociales. Esta ha alcanzado un grado de perfección tal, que somos capaces de realizar movimientos muy coordinados, precisos y delicados (desde escribir hasta la microcirugía), todo lo cual es posible gracias a la integridad anatómica de esta.

¿Qué es?

El síndrome del túnel carpiano es una dolencia provocada por la inflamación y la presión en el interior del túnel formado por el carpo y el ligamento carpiano transverso en la muñeca, donde se encuentran diversos tendones y el nervio mediano. Es una neuropatía periférica focal muy común, frecuente en mujeres entre 40 y 60 años y relacionado con la ocupación.

Hoy en día, muchos trabajos son altamente especializados y requieren el uso repetitivo de sólo un número pequeño de músculos. Con el aumento en el número de personas que utilizan ordenadores y teclados, y un mayor interés por mejorar la salud de los trabajadores, el síndrome del túnel carpiano es una preocupación real para los empresarios y los profesionales de la salud.

¿Por qué se produce?

El síndrome del túnel carpiano es una condición que puede ser causada por llevar a cabo repetidamente  movimientos que aumenten la tensión en la musculatura o por tener la mano en la misma posición durante períodos prolongados. Está catalogado como un desorden por trauma acumulado, una enfermedad que ataca al sistema osteomuscular del cuerpo y que afecta específicamente a los nervios y al flujo de sangre de las manos y muñecas. Otros factores causales pueden ser :

  • Artritis Reumatoidea
  • Diabetes
  • Stress laboral
  • Uso repetido de herramientas manuales de vibración

¿Cómo se manifiesta?

Clínicamente se manifiesta con :
• Dolor
• Adormecimiento de los dedos: El adormecimiento más frecuentemente ocurre en el dedo pulgar, índice, medio y anular.
• Debilidad
• Ardor en manos y dedos

Los síntomas frecuentemente se presentan durante la noche pero también en actividades en el día como conducir o leer el periódico.

Algunas veces los pacientes notan una disminución en la fuerza del puño, torpeza, o pueden notar que se les caen las cosas. En casos muy severos, puede haber una perdida permanente de la sensibilidad y los músculos de la base del pulgar.

¿En las manos de qué profesional debo ponerme?

La primer visita obligatoria es la del traumatólogo. Este valorará si la clínica se corresponde con esta patología, y derivará al profesional correspondiente según la gravedad de la lesión.

El tratamiento se inicia con la aplicación de férulas durante la noche, antiinflamatorios para aliviar el dolor y entumecimiento. También puede usarse una inyección de corticoide para reducir la inflamación.

Es imprescindible que la muñeca permanezca en una posición neutra (articulación de la muñeca recta y no  hacia abajo).

En cuanto a las recomendaciones para el paciente con STC, además de las sesiones de fisioterapia, es preciso  atender a los siguientes puntos:

  1. Mantener en reposo la zona afectada. Más adelante, cuando disminuya el dolor se realizaran ejercicios de  fortalecimiento de toda la musculatura del brazo.
  2. Realizar baños de contraste en casa, al menos dos veces al día.
  3. Aplicar hielo varias veces al día, durante diez minutos, con descansos de cinco minutos. Favorecerá el  proceso de desinflamación de los tejidos.

¿Qué recomendaciones puedo seguir para mejorar mi día a día?

  1. Cuando use un teclado, mueva solamente los dedos; siempre mantenga la muñeca recta. Si su teclado tiene una almohadilla en la parte inferior, utilícela para colocar sus muñecas durante los periodos de descanso.

 

  1. Siéntese recto. Coloque su mano derecha sobre el hombro izquierdo. Presione el hombro hacia abajo a medida que lentamente gira la cabeza hacia la derecha. Mantenga la cara hacia el frente, o girada hacia el hombro derecho para estirar todas las fibras del músculo. Mantenga unos segundos esta posición y repítalo al lado contrario.

 

  1. Asegúrese de tomar descansos cortos y con frecuencia cuando se trata de actividades que requieran movimientos repetitivos de la mano.

 

  1. Cierre el puño suavemente, después abra la mano, sacudiendo los dedos. Repita 5 veces.

Cervicalgia o dolor cervical ¿A qué se debe?¿Como podemos prevenirlo?

La cervicalgia o dolor cervical, representa una de las patologías musculoesqueléticas más frecuentes en nuestra sociedad. Junto a la lumbalgia, son los dos motivos de consulta más habituales dentro de la consulta de fisioterapia.

La cervicalgia mecánica (es decir, ocasionada por algún problema relacionado con el movimiento) salvo complicaciones, suele evolucionar de forma favorable al tratamiento de fisioterapia, aunque en ocasiones, su total recuperación se prolonga en el tiempo.

 

¿Qué es?

 

Se conoce como cervicalgia mecánica el dolor de cuello provocado por un espasmo muscular. La causa exacta de dicho espasmo no se conoce bien actualmente, pero parece que se asocia con frecuencia con factores posturales. Se incluye dentro de este concepto cualquier alteración en las partes blandas, como puede ser el músculo, ligamento, disco y nervios, así como vértebras y articulaciones circundantes. La causa más común es la lesión de estas estructuras, asociadas a un traumatismo o a un deterioro progresivo.

La columna cervical es muy flexible y permite más movilidad que cualquier segmento de la columna, ya que sobre ella descansa el cráneo, parte fundamental del sistema nervioso central, que nos permite mantenernos orientados en el espacio a través de la visión y de los distintos sistemas que este contiene. Este exceso de movilidad que presenta, la hace más susceptible de presentar algún tipo de molestia.

Dicho dolor puede encontrarse localizado en el cuello o extendido a los brazos, la cabeza o la espalda. Puede ser de tipo sordo, como un adormecimiento, o bien similar a un hormigueo, e incluso incluir mareo y nauseas.

 

¿Tiene tratamiento?

 

La respuesta es un rotundo sí.

La cervicalgia necesita de un diagnóstico diferencial medico ante todo, ya que es necesario definir cuál es la causa de este.

En el caso de que el medico traumatólogo especializado defina que el dolor es puramente mecánico, serán las manos del fisioterapeuta y sus recomendaciones las que permitan aliviar el dolor del paciente y proporcionarle las pautas necesarias para mejorar su condición.

 

Tratamiento

 

Una vez realizada la valoración por ambos profesionales de la salud, a través de un trabajo multidisciplinar, se establecerá un protocolo de trabajo, dependiendo de la causa.

Las modalidades de tratamiento fisioterápico más utilizadas para el abordaje de la cervicalgia mecánica son las siguientes:

 

  • Terapia manual: Aquí se incluye la masoterapia y cualquier otra técnica que el fisioterapeuta crea indicado realizar como la punción seca, estiramientos, inhibición de puntos gatillo, terapia con ganchos…etc.
  • Ejercicios: Es importante que estos estén específicamente elegidos para cada uno de los pacientes de forma personalizada, una vez realizada la evaluación.
  • Calor
  • Frío
  • Ultrasonidos: Su aplicación se realiza en la clínica de fisioterapia, eligiendo el profesional la dosis adecuada según la fase en la que se encuentre la patología.
  • Electroterapia: TENS, Microondas, Infrarrojos, Corrientes galvánicas…todas enfocadas a disminuir el impulso doloroso y mejorar la inflamación de la zona.

Cualquier sintomatología puede tener distintas causas, por lo que es importante consultar al profesional sanitario antes de decidir realizar ningún tipo de intervención.