Niños con necesidades especiales (Odontología)

Según la Academia Americana de Odontopediatría (AAPD) definimos a los niños con necesidades de cuidados especiales como aquellos que presentan una discapacidad o condición limitante tipo físico, mental, sensorial, conductual, cognitivo, emocional o del desarrollo que requieren tanto control médico como procedimientos intervencionistas para control de la salud y/o el uso de programas y servicios especializados.

Los pacientes con necesidades especiales tanto niños, adolescentes como adultos deben tener acceso a una atención bucodental que consista en una prevención, mejora o tratamiento de enfermedades dentales con el fin de mejorar su salud oral y calidad de vida.

Es importante para este tipo de pacientes las revisiones orales continuadas desde temprana edad para transmitir, enseñar y motivar a sus padres, familiares y/o cuidadores técnicas de prevención e higiene oral adecuadas a su patología, edad y condiciones individuales; con el fin de minimizar patologías bucodentales y evitar tratamientos más complejos. Nuestra filosofía es: revisión, supervisión y prevención de enfermedad oral.

Desafortunadamente, un alto porcentaje de esos pacientes presentan grandes dificultades a la hora de encontrar una atención odontológica adecuada, ya sea por falta de colaboración o por la complejidad de efectuar tratamientos seguros en un medio no hospitalario.

En nuestra Unidad Dental Hospitalaria contamos con equipo médico y odontológico ampliamente cualificado para la realización de tratamientos dentales bajo sedación o anestesia general.

No existen enfermedades orales que sean exclusivas de los pacientes con discapacidad; pero las complicaciones que presentan para comer/masticar y la dificultad para mantener una higiene oral adecuada llevan a que la cavidad oral sea más susceptible a diversas patologías orales.

 

  1. ENFERMEDAD PERIODONTAL

La enfermedad periodontal es una enfermedad infecciosa que afecta a los tejidos de soporte de los dientes. En los casos más leves o que presentan gingivitis cursan con inflamación gingival (inflamación de las encías) siendo un proceso reversible. Si continúa progresando la enfermedad a moderada o grave, puede provocar movilidad o incluso pérdida de piezas dentarias afectando a la masticación, fonación o estética.

Por ello, es importante controlar y frenar la evolución de la enfermedad con unas pautas adecuadas de higiene oral, adaptando si es preciso el cepillo de forma individualizada y aplicando técnicas de cepillado específicas. Así como, visitas periódicas para control, tratamiento y mantenimiento de la enfermedad.

 

  1. CARIES DENTAL

Los pacientes con necesidades especiales suelen padecer caries dental por lo que es muy importante el cepillado con pasta fluorada desde temprana edad así como limitar la cantidad de ingesta de alimentos azucarados.

En ocasiones, el aumento de riesgo de caries está asociado a otros factores como la xerostomía provocada por el consumo de fármacos o ansiolíticos; la administración de fármacos que incorporan componentes azucarados, disfunción motora de manos y brazos o desmotivación debido a la persistencia continuar de caries dental.

Por ello, aconsejemos visitas al menos cada 6 meses, dependiendo del riesgo individual de cada paciente.

 

  1. TRAUMATISMOS Y AUTOLESIONES

Los traumatismos dentales son habituales en aquellas personas con alteraciones de la coordinación motora, con epilepsia y entre los discapacitados psíquicos severos.

Los traumatismos son una urgencia real e importante tanto en la dentición temporal como en la dentición adulta. En ocasiones se suele restar importancia en traumatismos en dentición temporal (dientes de leche) y en la mayoría de los casos dicho hecho suele afectar a la dentición definitiva, de ahí la necesidad de acudir con urgencia a un especialista en Odontopediatría o Endodoncia que valore el caso y determine el plan de tratamiento/ control a seguir.

Por otro lado las autolesiones son habituales en pacientes con problemas de salud mental y pueden causar daños en los tejidos orales y periorales, donde los tejidos blandos como los labios y la lengua pueden verse afectados de forma accidental. Estas lesiones requieren de un plan de tratamiento individualizado.

 

  1. HALITOSIS, XEROSTOMÍA Y BABEO

El mal aliento o halitosis en los pacientes con necesidades especiales suele estar asociado a presencia de enfermedad periodontal y una insuficiente higiene oral. El abordaje de esta patología debe estar enfocada en el tratamiento de la causa y en consejo dietético y pautas de higiene oral.

En la xerostomía o boca seca se experimenta una falta de lubricación de la cavidad oral por escasa producción de salivación. En la mayoría de las ocasiones suele estar provocada por la administración de medicación de determinados medicamentos anticonvulsionantes, relajantes musculares, antidepresivos…La escasa producción de saliva favorece la aparición de otras patologías como la enfermedad periodontal o la caries dental. Por ello, esta afección debe tratarse como una patología de importancia en la consulta dental e imponer un tratamiento efectivo o paliativo.

El babeo es un problema bastante frecuente en paciente con parálisis cerebral, retraso mental, epilepsia … que en casos severos puede provocar situaciones de deshidratación y facilitar la aparición de infecciones.

 

  1. BRUXISMO Y EROSIÓN DENTAL

El bruxismo es muy común en discapacitados psíquicos y en pacientes con síndrome de Down. El signo clínico más visible es el desgaste que sufren las piezas dentarias pero también puede provocar dolor y disfunción de la articulación temporomandibular (ATM). Esta patología debe tratarse de forma interdisciplinar, aunque su éxito es mas limitado sobre todo en pacientes con elevada discapacidad intelectual.

La erosión dental provoca pérdida de la estructura dental que en la mayoría de las ocasiones está asociada al reflujo gastro-esofágico o a vómitos de repetición que suelen padecer ciertos pacientes con necesidades especiales. El tratamiento inmediato consta de desensibilizar las piezas dentarias mediante el uso de pasta dentríficas o colutorios con altas concentraciones de flúor, para posteriormente si es necesario realizar otros tratamientos como restauraciones dentarias, modificación de hábitos y refuerzo de consejos preventivos.

 

  1. MALOCLUSIONES

Algunas maloclusiones como el apiñamiento dental pueden dificultar la higiene oral en este tipo de pacientes. Además pueden provocar importantes limitaciones funcionales como la respiración o deglución. Por ello, estos pacientes deben de ser evaluados por un Odontólogo Ortodoncista ya que la discapacidad per se no es una contraindicación absoluta de un tratamiento de ortodoncia.

Las plataformas vibratorias: ¿son realmente útiles?

Todos hemos visto alguna vez el anuncio milagroso que acabará con la grasa acumulada, y nos dará un cuerpo escultural sin apenas hacer esfuerzo. Miles de personas invierten dinero en este tipo de aparatos sin resultado, ya que normalmente las virtudes de este tipo de tecnología no son lo son lo suficientemente atractivas como para crear un negocio en torno a ellas que sea rentable. Sin embargo, en los siguientes párrafos hablaremos sobre una de ellas, la cual es muy utilizada en el ámbito de la actividad física y la salud, las plataformas vibratorias (VCC).

El inicio del uso de las plataformas vibratorias se dio en 1950 debido a trabajos con mecanismos de percusión. A partir de 1980 comienza a utilizarse esta técnica  como medio terapéutico y para la mejora de las cualidades físicas.

La investigación en dicho campo denota los  grandes beneficios de esta técnica en el campo de la salud (sistema respiratorio, efectos fisiológicos beneficiosos en la musculatura esquelética…), en el deporte, la estética y sobre todo en la tercera edad.

¿ Cómo funcionan?

Las plataformas vibratorias producen un estado de hipergravedad. Pueden utilizarse como respuesta adaptativa a estados de falta de gravedad como en astronautas y su estancia prolongada en misiones ingrávidas. Las VCC producen un aumento de catorce veces la fuerza de la gravedad. Este estado provoca un aumento de la masa y de la fuerza muscular, por lo que su utilización combinada con ejercicio físico pautado por un profesional puede proporcionaros los beneficios que exponemos a continuación.

Efectos beneficiosos:

Respecto al sistema neuro muscular:

  1. Aumenta la fuerza y se da una mayor sincronización de las unidades motoras involucradas en el movimiento.
  2. Existe un aumento de la selectividad de reclutamiento de las fibras musculares.
  3. Mejora la coordinación de los músculos.
  4. Limita la perdida de la masa ósea. Estimula su crecimiento.
  5. Las mujeres mayores de 40 años son idóneas para personas con osteoporosis debido a los cambios hormonales que se sufren por la menopausia.

Con respecto a la recuperación y dolor muscular post-ejercicio:

  1. Una vibración de 50 Hz antes de un ejercicio excéntrico reduce el daño muscular y la percepción del dolor.

En el envejecimiento y 3ª edad:

  1. Aumento de la fuerza muscular en el miembro inferior siempre dependiendo de cómo se coloque el paciente.
  2. Mejora la funcionalidad y disminuye la dependencia del paciente.

Con respecto al equilibrio:

  1. Mejora el equilibrio estático, el control postural, la capacidad para caminar y otros test específicos de competencia motriz.

Se producen alteraciones neurológicas centrales:

  1. AVC: mejora el trastorno postural, ayuda al recentrado de la fuerza y a la estabilización postural, así como la mejora de la independencia funcional.
  2. Parkinson: mejora el trastorno postural, la rigidez y el tablón de la marcha y el equilibrio que ayuda al trabajo del fisioterapeuta, aunque no es un estado muy duradero.
  3. Parálisis cerebral (PC): Incremento de la cortical ósea.

Vistos sus beneficios cabe destacar, que la configuración de dichos equipos debe realizarse por personal cualificado, nunca sobrepasando las dosis recomendadas.

LA FIBROMIALGIA: una enfermedad silenciosa

Seguro que habrán escuchado alguna vez a alguien nombrar esta dichosa enfermedad. Hoy en día, son muchas las mujeres que padecen fibromialgia. No es una patología exclusiva de la mujer, pero aparece predominantemente en ellas. En este artículo, vamos a intentar acercarles un poco más a esta enfermedad, ya que es una patología silenciosa, pero crea una gran incapacidad en aquellas personas que la padecen.

La fibromialgia es un síndrome crónico de causa desconocida. En las personas que la padecen, aparecen 18 puntos sensibles (músculos, tendones y otras zonas) los cuales utilizarán los profesionales de la salud para diagnosticarla. Normalmente su presentación es variable, pudiendo incluir trastornos del sueño, cansancio crónico, confusión, episodios depresivos, ansiedad y rigidez, además de dolor de respuesta variable.

Como hemos mencionado anteriormente, es 3 veces mas frecuente en mujeres que en hombres y  puede tener efectos devastadores en la calidad de vida de aquellos que la padezcan.

Esta patología perjudica la habilidad de trabajar del paciente y de participar en las actividades de la vida diaria, así como afecta las relaciones con la familia, amigos y compañeros de trabajo.

 

¿Por qué se produce?

La fibromialgia se asocia frecuentemente con un estilo de vida sedentario y una capacidad cardiopulmonar media-baja resultando una capacidad funcional baja reduciendo la habilidad para realizar ejercicio intenso y bajos niveles de bienestar físico.

 

¿Qué puedo hacer para mejorar si tengo fibromialgia?

 Tu fisioterapeuta puede ser un gran aliado. Existen gran cantidad de actividades que podemos realizar, alejándonos de la idea de que la fibromialgia va a limitar nuestra vida y va  a imposibilitar nuestro movimiento, aunque cuando recibamos el diagnóstico sea nuestro primer pensamiento. Existen distintas técnicas, tratamientos y actividades físicas que podemos realizar:

  1. Liberación miofascial: Son técnicas utilizadas por el fisioterapeuta, las cuales según los estudios consultados, producen una mejora importante de las capacidades físicas, el dolor, la vitalidad y las relaciones sociales.
  2. Masoterapia y drenaje linfático manual: Otras técnicas realizadas por el fisioterapeuta. Se ha demostrado que mejoran la depresión y la calidad de vida.
  3. Hidroterapia: una terapia de ejercicio 3 veces a la semana durante 16 semanas en una piscina de profundidad al pecho de agua caliente, mejora la mayoría de los síntomas de fibromialgia, incluyendo la calidad de vida la función cognitiva y el bienestar físico.
  4. Ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad: Deben realizarse sesiones de 45 minutos 2 veces a la semana durante 16 semanas. Este tipo de ejercicio mejorará la calidad de vida y los síntomas generales de estos pacientes.

Consulta a tu fisioterapeuta, ellos sabrán que hacer.

La vida es movimiento (Parte II)

¿Cómo nos ayuda el fisioterapeuta?

Tras el artículo anterior, hemos podido observar que la larga estancia en la cama puede suponer un problema mayor que la enfermedad en sí, lo que nos lleva a exponer la importante función del fisioterapeuta y cómo puede ayudarnos a mejorar a personas en esta situación.

¿A qué nos referimos con pacientes encamados?

La fisioterapia para pacientes encamados es muy específica y puede servir de ayuda en distintas situaciones:

Si el paciente se encuentra en una situación de inmovilidad permanente o mantenida,  lo cual es normalmente el caso de personas mayores y pacientes con patologías como una hemiplejía o una hemiparesia tras un ictus… Si ya están encamados, el objetivo principal será minimizar o retrasar los problemas derivados de la atrofia muscular por inactividad (por ejemplo, ayudando a erguir la espalda, cambiando las posturas para que pueda estar sentado), de movilidad y circulatorios.

El fisioterapeuta realizará técnicas para mejorar el riego sanguíneo en los miembros inferiores, punto que incluye el cambio postura para evitar la aparición de úlceras. También practicará pautas de ejercicios activos, pasivos o asistidos para que el paciente, dentro de su inmovilidad, pueda realizar algunas acciones como voltearse en la cama o incorporarse parcial o totalmente.

En el caso de que el paciente se encuentre en una situación de inmovilidad temporal,  como en el caso de aquellas personas que por circunstancias como un ictus de secuelas no graves, accidentes de tráfico, fracturas múltiples…etc, deben estar postrados durante un tiempo limitado, el objetivo será que una vez pase un tiempo limitado estos vuelvan a recuperar su autonomía.

El fisioterapeuta seguirá una pauta de ejercicios destinada a mantener la musculatura en las mejores condiciones posibles: si la persona puede realizarla por sí misma, se realizaran los llamados ejercicios activos. Si no puede hacerlo solo o es paciente no colaborador, el profesional realizará movilizaciones dirigidas o incluso pasivas.

Siempre es fundamental controlar que no existen zonas en el enfermo con problemas circulatorios y asegurar una buena higiene postural. En una fase más avanzada de la rehabilitación, dependiendo de la patología, se realizarán ejercicios de potenciación de la musculatura. En el caso de pacientes con lesión neurológica, existe una fisioterapia específica para que recuperen más rápidamente la movilidad y puedan volver a la “vida normal”, o aproximarse a ella lo máximo posible.

 

¿Como beneficiará a nuestro familiar lo anteriormente expuesto?

La fisioterapia puede mejorar el estado del paciente encamado de las siguientes formas:

1 ) Permitirá que la pérdida de masa muscular sea la menor posible, empujando a una mejor y más rápida vuelta a las actividades de la vida diaria.

2) Evita la osteoporosis y la descalcificación por falta de movimiento.

3) Mejora significativamente la recuperación, siempre que el especialista lo considere indicado.

4) Ayuda a evitar la aparición de escaras producidas por la inmovilización, sobretodo en puntos donde hay contacto y presión del cuerpo con la cama,

5) Los ejercicios respiratorios mejoran la ventilación pulmonar debido a que van a poner en movimiento el  tórax, previniendo las neumonías por aspiración y las atelectasias.

6) Mejora la estimulación del paciente, buscando siempre el diálogo.

 

 

 

 

 

La relación entre la estética dental y facial

La Estética Dental se encarga de restaurar o mejorar la armonía de los dientes y de la boca. Tratamientos tales como los blanqueamientos dentales, las carillas y coronas estéticas de materiales cerámicos puros, nos ayudan a mejorar el aspecto, forma y color de los dientes para conseguir la sonrisa deseada.

En muchas ocasiones dichos tratamientos estéticos dentales requieren de tratamientos adicionales relacionados con la Medicina Estética.

Cada paciente debe ser valorado de forma individual y personalizada mediante un estudio estético en el que se incluyen diferentes registros: radiografías, registros fotográficos, diseño digital de la sonrisa, modelos de estudio, encerado diagnóstico, toma de color, entre otros, para determinar la mejor forma de lograr la estética deseada.

Gracias a las derivaciones multidisciplinares y la interconexión hospitalaria presente en nuestras instalaciones, los especialistas Odontólogos están en continua y estrecha colaboración con nuestra unidad de Medicina Estética, donde valoran y tratan casos de forma interdisciplinar para conseguir resultados altamente estéticos.

De esta forma, podemos corregir arrugas o líneas de expresión en labio superior, “código de barras” (término que se utiliza para denominar aquellas arrugas verticales que aparecen en la zona superior del labio en torno a los 40 años o por la pérdida de piezas dentales) o en la zona del mentón y/o comisura labial (líneas de marioneta) provocadas por ausencias dentarias. Así mismo, se realizan tratamientos de hidratación en labios con ácido hialurónico que consiguen un gran resultado estético combinados con tratamientos como el blanqueamiento dental o casos de carillas estéticas.

El uso de la toxina botulínica (Bótox) con relación a los bruxistas (pacientes que aprieten la mandíbula fuertemente o rechinan los dientes, frotándolos o deslizándolos) es un procedimiento médico que lo reduce o elimina temporalmente. Cuando el Bótox es inyectado en el músculo responsable del rechinamiento, el músculo masetero, bloquea los impulsos nerviosos del área. La mayoría de los pacientes experimentan los beneficios del Bótox al cabo de 3-4 días de la aplicación y los resultados duran entre 4 y 6 meses. Además del alivio físico y la mejoría en la calidad de vida del paciente, este tratamiento también tiene beneficios estéticos, pues con la relajación del músculo masetero, se consigue un rostro más estilizado, potenciando la forma de V.

 

La vida es movimiento (Parte I): El síndrome de inmovilización

La mayoría de nosotros ha tenido alguna vez algún familiar o amigo cercano que está cuidando de otra persona, la cual por distintos motivos y patologías se encuentra en una situación por la que debe guardar reposo en cama. El reposo es necesario para el cuerpo pero, prolongado en el tiempo, puede tener consecuencias nefastas.

El reposo prolongado en cama produce múltiples cambios y complicaciones. Puede suceder a cualquier edad, pero los ancianos son los que están en mayor riesgo de inmovilización por su declinación biológica normal. Llamaremos inmovilidad al descenso de la capacidad para desempeñar actividades para la vida diaria por deterioro de las funciones motoras. El ndrome de inmovilización es la suma de los daños que aparecen en el organismo como consecuencia de la falta de movimiento.

El síndrome de inmovilización se da en una persona, que solía ser independiente en sus AVD (actividades de la vida diaria), como consecuencia de la inactividad prolongada y permanencia en cama, independientemente de la enfermedad que lo haya llevado a ese estado. Los pacientes que han sufrido una cirugía del ámbito de traumatología también pueden pasar largos períodos de inmovilización, por lo que es necesario un proceso post-quirúrgico correcto que le devuelva la autonomía al paciente y la absoluta recuperación.

Las consecuencias del síndrome de inmovilización son:

  • Limitación marcada de la motilidad
  • Disminución de la sensibilidad propioceptiva
  • Pérdida del esquema corporal y de los esquemas motores
  • Trastornos de equilibrio
  • Contracturas musculares
  • Amiotrofia
  • Retracciones tendinosas, rigidez y anquilosis articular.
  • Desmineralización ósea (osteoporosis)
  • Relajación de esfínteres o pérdida del control de esfínteres
  • Úlceras por decúbito
  • Éstasis pulmonar
  • Anorexia con su consecuente desnutrición
  • C
  • Deterioro mental progresivo.

3 semanas de inmovilización significan la pérdida del 50% de la masa muscular y 8 semanas la pérdida del 16% de la masa ósea.

Después de 8 semanas de inmovilidad se desarrolla intolerancia a carbohidratos y y el riesgo para desarrollar trombosis venosa profunda es mayor, así como para desarrollar hipotensión ortostática, úlceras de presión y anquilosis articular.

EFECTOS DE LA INMOVILIZACIÓN

 El aparato locomotor es el órgano más afectado por el reposo, ya que es el que se encarga directamente del movimiento.

Los efectos de la inmovilización sobre los diferentes órganos los podemos resumir en los siguientes puntos:

Afectación articular:

Hay articulaciones especialmente sensibles a la inmovilización, sobre todo si se inmovilizan en mala posición. Tobillo, rodilla y cadera. También hay una pérdida de la elasticidad, engrosamiento y acortamiento de la cápsula articular y ligamentos. Las fibras colágenas se hacen menos distensibles y tienen tendencia a fijar la articulación en la posición en la que está inmovilizada.

Afectación muscular:

Perdida de funcionalidad muscular: aparece a velocidad doble si el músculo se inmoviliza en posición acortada

Pérdida de fuerza: los músculos de extremidades inferiores, sobre todo los antigravitatorios (cuádriceps), pierden fuerza a velocidad doble que los músculos de las extremidades superiores. La recuperación de fuerza es más lenta que su pérdida.

Osteoporosis: Debida a inmovilización, es la forma de osteoporosis secundaria más frecuente. Se observa tras la inmovilización por fractura y aparece frecuentemente en parálisis.

Alteraciones en el Sistema Nervioso Central:

Disminución de estímulos cinestésicos, visuales, auditivos, táctiles y sociales, que producen alteración en la coordinación, el equilibrio y la percepción.

 

Debido a todos los factores anteriores, está claro que es fundamental plantearse un tratamiento preventivo con movilización, en todas aquellas personas que se encuentren en esta situación.

Linfedema y ejercicio físico

¿Cómo combatir el linfedema?

El linfedema es una hinchazón de los tejidos blandos por la acumulación de fluido intersticial rico en proteínas, causado por el fallo de la circulación del flujo linfático.

Esta patología puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad. De un 3-58 % de personas sobrevivientes de cancer de mama lo padecen y suele venir acompañado de una limitación en la funcionalidad de la extremidad. Normalmente se presenta una distribucion unilateral severa.

La sintomatología en estadíos primarios mejora con la posición en declive así como con la compresión del miembro afecto.

El linfedema primario se produce por un fallo del propio sistema linfático (ausencia, disminución o hiperplasia de ganglios y/o vasos linfáticos), y es menos frecuente que el secundario, afectando habitualmente a las extremidades inferiores e iniciándose en zonas distales. La evolución es individual y puede verse influenciada por factores externos.

De todas las patologías linfáticas, los linfedemas representan la mayor indicación fisioterapéutica.

El linfedema secundario causado por un daño en el sistema linfático después de la cirugía o tratamiento con radioterapia para cáncer de mama, podría dirigir a un local o regional acúmulo de fluido linfático. Esta condición es la complicación crónica mas importante después de la disección de los ganglios linfáticos axilares y tiene tendencia a progresar.

Los objetivos principales del tratamiento fisioterapéutico serán minimizar los factores de riesgo de progresión del linfedema, reducir el tamaño del edema, mantener o restablecer la función y mejorar el aspecto de la extremidad afecta. En casos avanzados  también se intentaría reducir la dureza del edema y evitar la aparición de fibrosis irreversible así como prevenir las complicaciones. Los objetivos secundarios serán evitar el dolor y la limitación osteomuscular así como preservar la calidad de vida de los pacientes.

En la consulta, los fisioterapeutas se encargarán de realizar al paciente una terapia descongestiva completa (CDT), la cual implica distintos procedimientos, a saber:

Protección de la piel,drenaje linfático manual (el cual tiene como objetivo eliminar el exceso de líquido intersticial y aumentar el transporte linfático), vendaje y la orientación sobre la actividad física (para mantener / aumentar la movilidad, se anima a los pacientes a mantener la función normal.)

Hace tiempo, se recomendaba a los pacientes el reposo y evitar cualquier tipo de actividad física con la extremidad afecta para evitar el aumento de las necesidades metabólicas de los tejidos, y, por tanto, la variación en la producción de linfa. Sin embargo, diversos estudios y revisiones han puesto de manifiesto hoy en día que la falta de actividad física repercute negativamente en el área sistémica a las mujeres sometidas a este tratamiento de quimioterapia o radioterapia.

Existen gran variedad de estudios que abarcan este campo, cada uno de los cuales ha diseñado su plan de intervención con ejercicio físico de diferente índole, entre los cuales podemos encontrar fortalecimiento muscular con pesos libres o contra Resistencia, ejercicios en agua, mediante un sistema de poleas, mediante juegos acuáticos, en el gimnasio o al ritmo de la música, o incluso con una actividad que esta tan en auge en nuestra sociedad como puede ser el.

Un programa de actividades no restringidas de 6 meses, acompañado por ejercicios de resistencia moderada 2 o 3 veces por semana de 45 minutos a una alta intensidad, es más efectivo para la reducción del linfedema ya que aumenta la aclaración linfática.

Con respecto a la práctica diaria de la fisioterapia, es fundamental que el fisioterapeuta ponga en práctica estos nuevos hallazgos, ya que constituyen una mejora significativa en la vida de aquellas personas que sufren esta patología. También hay que tener en cuenta, que este tipo de profesionales utilizan las herramientas nombradas anteriormente (drenaje linfático manual, vendaje compresivo, ejercicio físico…) con mucha frecuencia, lo que nos convierte en las personas idóneas para tratar esta condición.

 

 

“Comparaciones odiosas”

Todos hemos escuchado alguna vez eso de que las comparaciones son odiosas, pero, entonces, ¿por qué tienen lugar?

Muchas veces, además de odiosas las sentimos inevitables.

En ocasiones somos nosotros mismos quienes nos comparamos con los demás, y ello puede resultar bastante frustrante por dos motivos:

  • Nos comparamos con personas que, a nuestro parecer, son “mejores”. Esto es así porque las admiramos y nos gustaría ser como ellas, o porque las envidiamos y buscamos, a toda costa, reafirmarnos en nuestra posición de rivales y ganar la batalla que nosotros mismos hemos creado contra él/ella. En el caso de las personas que admiramos, puede resultarnos útil fijarnos en aquellos atributos que destacan en ellas o atraen a los demás puesto que, por todos es sabido que aprendemos por observación desde que somos unos niños, y es una buena forma que tenemos de ser mejores personas en todos los sentidos. El problema viene cuando perseguimos convertirnos en esa otra persona: queremos ser tan populares como él/ella, queremos viajar tantas veces como él/ella lo hace y visitar multitud de lugares exóticos, queremos tener un cuerpo como el suyo, queremos tener unas amistades tan forjadas como las suyas, queremos ser igual de inteligentes y tener los mismos estudios, nos gustaría haber conseguido un trabajo como el suyo… Es cierto que con esfuerzo, conciencia y dedicación podemos mejorar en muchísimos aspectos de nuestra vida: para poder viajar tenemos que ser más ahorradores, trabajar duro y saber posponer los pequeños placeres a corto plazo; para conseguir un mejor cuerpo tenemos que llevar unos hábitos de vida saludables, referentes a alimentación, ejercicio físico y bienestar mental; para forjar unas buenas relaciones de amistad tenemos que responsabilizarnos más en hacerlo posible, ser más empáticos, aumentar la frecuencia del contacto con nuestros amigos; para tener los mismos estudios tenemos que ser perseverantes y trabajar mucho; y, para muchas otras cosas también es importante tener suerte y/o una determinada genética. Pero todo ello no hará que nos convirtamos en esa persona. Aquí es donde puede aparecer la frustración. No debemos perseguir convertirnos en otra persona, sino ser la mejor versión de nosotros mismos. Así siempre que mejoremos, con pequeños pasos, nos sentiremos orgullosos del resultado. En cambio, si queremos convertirnos en otra persona acabaremos agotados tras numerosos intentos sin éxito y no habremos conseguido mejorar, puesto que bajo nuestra percepción, no habremos conseguido el objetivo.
  • Con respecto a las personas que “envidiamos” ocurre lo mismo que con las personas que consideramos que son “peores” que nosotros, a pesar de que la envidia se genere por el conocimiento de la valía de aquellas. De alguna manera hacemos, a esta persona, nuestra rival porque sabemos que es, potencialmente, un contrincante bastante fuerte. Por ello, intentamos buscar en qué somos mejores y cambiarla de bando.

– También nos comparamos con personas que a nuestro parecer son “peores”. De esta manera, nos reafirmamos en una posición, sea cual sea, que refleja poder sobre el otro. Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? Cuando nos pasamos la vida buscando razones que confirmen que somos mejores que los demás, en algún aspecto, lo que conseguimos es confirmarnos a nosotros mismos la inseguridad que tenemos ante tal aspecto o ante los demás. Es cierto que todos tenemos cosas malas y cosas buenas, por lo que no debemos medirnos únicamente por ello: “yo soy más guapa”, “yo he sacado mejor nota”, “yo tengo más dinero y puedo hacer más cosas”, “yo tengo trabajo y tú no”. Todos estos ejemplos denotan un estado “defensivo” que puede sacar a relucir carencias en otros aspectos. Por lo que, aún con una apariencia bastante altiva a ojos de los demás, internamente volvemos a sentirnos frustrados.

También suele ocurrir que sean los demás quienes nos comparan con otras personas o que seamos nosotros quienes comparamos a los demás con otras personas.

En estos casos, del mismo modo que depositan expectativas en nosotros o nosotros en los demás, también tendemos a hacer comparaciones: “ya es hora de que encuentres trabajo, tu hermano con tu edad ya lo tenía”, “¿Un cinco? si tus compañeros han sacado un nueve, ¿qué te ha pasado?”, “este chico me ha caído bien, pero tu exnovio me caía mucho mejor”, “a Marta nunca puedo contarle nada, siempre me interrumpe, en cambio tú siempre me escuchas”…

Entonces, ¿dónde está lo maravilloso de las comparaciones?

 Todo lo explicado anteriormente se refiere la comparación con personas. Pero no hemos hablado de la comparación de comportamientos o situaciones: ¿Cuántas horas dedica ella al día a buscar trabajo y cuántas dedico yo? ¿Qué es lo que hace él, que no hago yo, para conseguir tener un cuerpo más saludable? ¿Cuál es el camino que toma para llegar al mismo destino más rápido? Este tipo de comparaciones pueden llegar a ser muy útiles y abrirnos un sin fin de oportunidades. Y estas comparaciones, al contrario que las anteriores, sí son muy positivas porque nos permiten aprender sin dejar de ser nosotros mismos.

 Las comparaciones nos permiten analizar alternativas y decidir la más adecuada. De hecho es algo que hacemos bastante a menudo: Por ejemplo, cuando vamos al supermercado y cogemos el producto de marca blanca en lugar del que tiene marca comercial porque nos resulta más barato y tiene el mismo sabor. O cuando buscamos un vuelo o un hotel por internet, que comparamos calidad y precio de muchos de ellos para escoger con criterio la mejor opción.

 Es necesario comparar lo que hacen los demás, diferente de lo que hacemos nosotros mismos, para aprender a escoger el camino adecuado. Del mismo modo que es importante compararnos con nosotros mismos con respecto a lo que hacíamos antes y lo que hacemos ahora, para descubrir cuál es el comportamiento más adecuado.

Nuestro consejo: ¡Aprovechad las comparaciones de comportamientos y deshaceros de las comparaciones personales!

 

 

La importancia de la salud mandibular (parte 2)

La mandíbula y la postura global.

Como explicamos en el articulo anterior, el organismo en su totalidad actúa a través del principio de compensación. Cuando aparecen alteraciones en el tercio superior del cuerpo, se producen cambios compensatorios a través de la tensión muscular que se genera en las distintas regiones de la columna, lo que fuerza a una corrección de la posición o la postura. Estos cambios adaptativos, ocurren a todos los niveles, sin que el cuerpo presente una tolerancia a ellos1,2.

Basándose en esto, se ha relacionado la articulación mandibular con múltiples alteraciones en diferentes partes del cuerpo, entre las que se incluyen la columna cervical (de la que hablamos en el artículo anterior), columna dorsal, la musculatura isquiosural, postura…resultando relevante la evaluación conjunta de estas estructuras. En este artículo vamos a centrarnos en estas relaciones y en como un tratamiento de estas zonas puede mejorar nuestro DTM*.

Recordemos que la articulación temporomandibular o ATM, es la articulación formada por la rama mandibular y un pequeño orificio que se sitúa por delante del conducto auditivo, formando una articulación la cual encaja para permitir los movimientos de apertura, cierre y traslaciones laterales que dan lugar a los movimientos básicos de la vida diaria, como son comer, hablar, toser…etc. Las molestias en esta articulación son frecuentes, ya que es una de las que presenta un mayor numero de movimientos diarios, así como traumatismos constantes.

 

*Enfermedad o trastorno temporomandibular

La mandíbula y la columna dorsal.

Frente al abordaje de la ATM a través de la columna dorsal, un estudio realizado por Packer en  2015 confirmó la existencia de un incremento en la actividad contráctil de la musculatura encargada de la masticación (concretamente el músculo temporal y la musculatura suprahioidea) tras una manipulación de la zona dorsal, sumada a un programa de ejercicios para dicha musculatura2.

Gracias a las manipulaciones en la zona torácica superior, obtuvieron un aumento también en la apertura máxima de la boca, mostrando diferencias significativas2,3, lo cual podría verse influenciado por el aumento de actividad muscular anteriormente observado.

A nivel de las articulaciones de la columna existen una serie de receptores que envían información a través del sistema nervioso, los cuales se encuentran situados en cápsulas articulares, ligamentos, discos intervertebrales…los cuales serán los responsables de los cambios en la actividad muscular cuando son estímulos, justificando lo anteriormente expuesto2,3.

La mandíbula y la postura

Existen estudios que afirman la existencia de una relación entre la postura corporal global y la articulación temporomandibular1,4,5. Frente a esto, Maluf estudió en 2010 el uso de la reeducación postural global (RPG) para el tratamiento de estas patologías, demostrándose una mejora en el sueño, la masticación y en la sintomatología auditiva, así como el dolor en la articulación temporomandibular, las cefaleas, además de un aumento en la actividad de la musculatura masticatoria principal4. Los resultados suponen que ambas cadenas musculares y el estiramiento asociado a la terapia manual disminuye la intensidad del dolor en la articulación, el dolor de cabeza y el raspado de los dientes1,4.

También puede abordarse aquí la idea del estudio de La Touche en 2011, que añade la influencia de la postura de la cabeza sobre la articulación temporomandibular. Estos autores apoyan la idea de que la postura de la cabeza modifica la apertura máxima de la boca y los umbrales de dolor a la presión6.

La articulación temporomandibular por todo esto se ha convertido en un centro de tratamiento importante tanto para el fisioterapeuta como para el odontólogo, ya que un tratamiento adecuado de la misma puede ser la cura o mejora de distintos cuadros.

 

 

Bibliografía

1.Saito ET, Akashi PMH, de Camargo Neves Sacco I. Global Body Posture Evaluation in Patients with Temporomandibular Joint Disorder. Clinics (Sao Paulo). 2009;64(1):35–9.

2.Packer AC, Pires PF, Dibai-Filho AV, Rodrigues-Bigaton D. Effect of upper thoracic manipulation on mouth opening and electromyographic activity of masticatory muscles in women with temporomandibular disorder: a randomized clinical trial. J Manipulative Physiol Ther. National University of Health Sciences; 2015;38(4):253–61.

3.González-Iglesias J, Cleland J a, Neto F, Hall T, Fernández-de-las-Peñas C. Mobilization with movement, thoracic spine manipulation, and dry needling for the management of temporomandibular disorder: a prospective case series. Physiother Theory Pract. 2013;29(8):586–95.

4.Samia A. Maluf, Bruno G.D Moreno, Osvaldo Crivello, Cristina M.N. Cabral, Gislaine Bortolotti APM. Global Postural Reeducation and Static Stretching Exercises in the Treatment of Myogenic Temporomandibular Disorders: A Randomized Study. J Manipulative Physiol Ther. National University of Health Sciences; 33(7):500–7.

5.Da Costa DRA, De Lima Ferreira AP, Pereira TAB, Porporatti AL, Conti PCR, Costa YM, et al. Neck disability is associated with masticatory myofascial pain and regional muscle sensitivity. Arch Oral Biol. 2015;60(5):745–52.

6.La Touche R, París-Alemany A, von Piekartz H, Mannheimer JS, Fernández-Carnero J, Rocabado M. The influence of cranio-cervical posture on maximal mouth opening and pressure pain threshold in patients with myofascial temporomandibular pain disorders. Clin J Pain. 2011;27(1):48–55.

La importancia de la salud mandibular (parte 1)

La articulación temporomandibular y la columna cervical

La articulación mandibular se ve implicada en la mayoría de actividades repetitivas diarias de los seres humanos. La mayoría de las capacidades vitales de una persona incluyen a dicha articulación, lo que la convierte en una estructura fundamental en la vida, alcanzando una frecuencia de movimiento de entre 1500 a 2000 veces al día1. No es de extrañar, que tras una sobresolicitación tan elevada de una estructura, sus componentes sufran alguna modificación o alteración, conduciendo ello a la patología que nos atañe.

Estas alteraciones pueden incluir cualquier componente relacionado con dicha estructura. Dentro de este complejo, debemos incluir la articulación temporomandibular (ATM) en sí, pero no debemos dejar a un lado tejidos colindantes y fuertemente relacionados como los músculos masticatorios, músculos de la cabeza, el cuello y demás tejidos contiguos. Para definir este tipo de patología, la bibliografía acude al término disfunción o trastorno temporomandibular (DTM)2.

Los trastornos temporomandibulares pueden ser provocados por causas muy diversas, como alteraciones biológicas, anatómicas, biomecánicas, de comportamiento, ambientales y/o emocionales2. Todas ellas pueden provocar una alteración del sistema masticatorio, provocando así un agravamiento o perpetuación de dicha patología2,3. El patrón de oro de aparición de un DTM está compuesto por causas musculares, alteraciones intraarticulares y enfermedades degenerativas, siendo la primera la más frecuente, ya que afecta a toda la musculatura masticatoria, además de los músculos del cuello y los hombros3.

Tras revisar la bibliografía, se ha observado un aumento del número de pacientes que sufren DTM en nuestros días. Al menos entre un 5 o un 6% de la población sufrirán una experiencia dolorosa que envuelva la articulación temporomandibular a lo largo de su vida1. Más del 70% de los adultos en la población poseen al menos un síntoma de origen muscular; de ellos, al menos un tercio poseen una sintomatología múltiple, los cuales no llegan a ser diagnosticados hasta la visita al especialista4.

Muchos pacientes presentan una historia de múltiples tratamientos y medicaciones, pero la terapia no presenta los resultados esperados a largo plazo. De acuerdo a las teorías prevalentes a día de hoy, se piensa que los DTM están relacionados con el equilibrio de todo el cuerpo5.

Dicho equilibrio se debe a que el organismo en su totalidad actúa a través del principio de compensación. Cuando aparecen alteraciones en el tercio superior del cuerpo, eso conduce a cambios compensatorios a través de la tensión muscular que se produce en la región de la columna, lo que fuerza a una corrección de la posición o la postura. Estos cambios adaptativos, ocurren a todos los niveles, sin que el cuerpo presente una tolerancia a ellos1,5.

Basándose en esto, se ha relacionado la articulación temporomandibular con múltiples alteraciones en diferentes partes del cuerpo, entre las que se incluyen la columna cervical, dorsal, la musculatura isquiosural… resultando relevante la evaluación conjunta de estas estructuras. Existen varias hipótesis que han relacionado estas estructuras como el control postural, la duramadre y las cadenas musculares6, versando todas ellas a través de relaciones fisioanatómicas.

 

La articulación temporomandibular y el raquis cervical

Los pacientes con disfunciones de la columna cervical pueden presentar dolor y disfunción en la región mandibular y facial, encontrándose la mayor incidencia, en el raquis cervical alto cuya patología condiciona o provoca la posición disfuncional de la ATM7. Ya, Von Piekartz en 2011, planteó que en pacientes que han sido diagnosticados de cefaleas de origen cervical, se ha sobrevalorado dicha articulación, dejando de lado otras patologías como los DTM, los cuales no reciben la suficiente atención8.

Para el enfoque de esta estructura, debemos tener en cuenta el concepto de interdependencia regional el cual establece que, si se reduce la movilidad en un segmento, esto podría desarrollar dolor en segmentos cercanos y funcionales, con la función de compensar la hipomovilidad4. Ilustrando esta teoría, cabe destacar que la columna cervical y la torácica presentan lazos anatómicos y biomecánicos.

La columna cervical es la región corporal la cual ha presentado un mayor número de artículos que defienden dicha relación. De los distintos abordajes estudiados, el uso de una férula oclusiva sagital ha demostrado ser el tratamiento más eficaz, proporcionando en un corto periodo de tiempo, mejoras en los síntomas de DTM, una disminución de la tensión muscular que aumenta el rango de movimiento y una disminución de las cefaleas. El uso de las manipulaciones a nivel de la charnela occipital por parte de un fisioterapeuta especializado, ha demostrado una mejora en el rango de apertura de la boca, así  como aumentan los umbrales de dolor a la presión en el temporal. La aplicación de una terapia manual convencional y un programa de ejercicio terapéutico, han demostrado que por sí mismos no proporcionan beneficios a este tipo de pacientes. Sin embargo, sí es eficaz la combinación de ambas ayudas en la disminución de la intensidad del dolor y el rango de movilidad de la articulación9.

 

 

Bibliografía

1.Saito ET, Akashi PMH, de Camargo Neves Sacco I. Global Body Posture Evaluation in Patients with Temporomandibular Joint Disorder. Clinics (Sao Paulo). 2009;64(1):35–9.

2.Tuncer AB, Ergun N, Tuncer AH, Karahan S. Effectiveness of manual therapy and home physical therapy in patients with temporomandibular disorders: A randomized controlled trial. J Bodyw Mov Ther. Elsevier Ltd; 2013;17(3):302–8.

3.George JW, Fennema J, Maddox A, Nessler M, Skaggs CD. The effect of cervical spine manual therapy on normal mouth opening in asymptomatic subjects. J Chiropr Med. 2007;6(4):141–5.

4.Packer AC, Pires PF, Dibai-Filho AV, Rodrigues-Bigaton D. Effect of upper thoracic manipulation on mouth opening and electromyographic activity of masticatory muscles in women with temporomandibular disorder: a randomized clinical trial. J Manipulative Physiol Ther. National University of Health Sciences; 2015;38(4):253–61.

5.González-Iglesias J, Cleland J a, Neto F, Hall T, Fernández-de-las-Peñas C. Mobilization with movement, thoracic spine manipulation, and dry needling for the management of temporomandibular disorder: a prospective case series. Physiother Theory Pract. 2013;29(8):586–95.

6.Walczyńska-Dragon K, Baron S, Nitecka-Buchta A, Tkacz E. Correlation between TMD and cervical spine pain and mobility: is the whole body balance TMJ related? Biomed Res Int. Hindawi Publishing Corporation; 2014;2014:582414.

7.Bretischwerdt C, Rivas L, Palomeque L, Alburquerque F. Efectos inmediatos del estiramiento de los músculos isquiosurales en el sistema estomatognático en la cervicalgia mecánica. Osteopat Cient. 2009;4(2):39–46.

8.Mansilla Ferragud P, Boscá Gandia JJ. Efecto de la manipulación de la charnela occipito-atlo-axoidea en la apertura de la boca. Osteopat Cient. 2008;3(2):45–51.

9.Sasián Ramírez de Arellano, R., Castillo Lozano, R. Análisis de la biomecánica de la articulación temporomandibular y su repercusión a otros niveles corporales. Una revisión bibliográfica. Escuela universitaria de Osuna, Junio 2016.