Benditos paseos ¿cómo podemos aprovechar nuestras playas?

Este mes de Julio nos abre las puertas de un verano nuevo lleno de incertidumbre, miedos e inseguridades. La situación que vivimos nos hace preguntarnos qué cambiará, como se desarrollarán los acontecimientos en los próximos meses y cuales serán los siguientes pasos a seguir. Una de las consecuencias de la pandemia mundial que estamos viviendo, es la disminución del turismo en nuestras costas, lo cual para los gaditanos esta siendo en parte un punto positivo, ya que podremos disfrutar de nuestras playas de una forma mas desahogada que otros años. Esta herramienta que tantos utilizamos solo para tumbarnos al sol y relajarnos, tiene ciertas características las cuales son ideales para nuestra salud, si sabemos como aplicarlas.

Debemos comenzar llevando por bandera el hecho de que la actividad física es la mejor terapia preventiva para evitar y revertir muchas patologías a todos los niveles, además de mantenimiento y mejora de la salud. El ejercicio físico reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial, diabetes, mejora la calidad del sueño, el estado de ánimo, disminuye el estrés, la ansiedad, la depresión, aumenta el autoestima, fomenta la sociabilidad, aumenta la autonomía e integración social…el ejercicio físico da años a tu vida y vida a tus años.

Son muchos los beneficios físicos que encontramos en la práctica deportiva en la arena ya que, además de todos los beneficios que nos da la propia práctica deportiva, en la playa conseguiríamos un mayor trabajo y fortalecimiento muscular, un aumento de la resistencia aeróbica, mayor consumo de energía por lo tanto aumenta la quema de calorías. Además también posee beneficios psicológicos ya que vamos a realizar la práctica deportiva en un escenario natural y agradable, que ayuda a la relajación y en casi todos los casos se usa como método de escape de la actividad laboral.

En la clínica muchos pacientes nos preguntan, ¿Puedo caminar por la playa?, ¿Puede ser malo para mi artrosis?

El deporte en la playa no es perjudicial para las articulaciones si se tienen precauciones a la hora de practicarlo, ya que al ser la arena una superficie inestable aumentan las posibilidades de sufrir mayor tensión articular. Sin embargo, un trabajo moderado y controlado en arena nos puede ayudar a mejorar el equilibrio, la coordinación y la reeducación de la marcha tras algún tipo de alteración, siempre que se realice de forma progresiva y controlada. Este medio se usa mucho en las últimas fases de rehabilitación y readaptación de lesiones en el deporte profesional, usando o beneficiándonos de determinadas características que tiene la arena para conseguir una mejor y más rápida recuperación.

¿Qué precauciones debemos tomar?

Lo primero que tenemos que hacer, si vamos a realizar una actividad deportiva como correr o simplemente dar un paseo por la orilla, es intentar buscar una zona de la playa lo más plana posible y en el que haya afectado en menor medida la erosión del mar. Si no pudiera darse este caso y tuviéramos que correr o andar con un poco de inclinación, debemos no recorrer grandes distancias e intentar hacer un recorrido de ida y vuelta, ya que así procuramos que ambas piernas trabajen lo mismo y no sea solo una de estas la que soporte más carga de trabajo.

¿Cómo beneficia hacer ejercicio físico en el agua nuestras articulaciones?

En el agua se reduce considerablemente el efecto de la gravedad, por lo que es una gran herramienta para reducir el impacto articular. Además ofrece una resistencia constante al movimiento, que varía según la intensidad con la que lo hagas. No olvidar que activa y mejora la circulación gracias a sus propiedades físicas.

Tanto nadar en el mar como en una piscina nos aportan muchos beneficios, como aumento de la capacidad cardiopulmonar, tonificación y aumento de la masa muscular. Por supuesto debemos añadir el efecto termoterápico que ofrece, además de la ayuda que supone el agua a una mejora de la circulación sanguínea y de drenaje. Con la diferencia de que en el mar al ser un medio salado, se flota más fácilmente que en una piscina de agua dulce, por lo que el esfuerzo necesario será menor, aunque esto se contrarresta con el posible oleaje y corrientes que pudiera existir en el medio marítimo, por lo tanto es muy recomendable realizar la natación en días de mar en calma, además de intentar nadar cerca de la orilla y evitar practicarlo mar adentro.

Si seguimos todas estas recomendaciones, la playa puede convertirse en nuestro mejor aliado, para disfrutar de esta tierra a la vez que mejoramos nuestra salud y nuestro estado de ánimo.

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